Las grandes pinturas murales

Los patricios desde principios del siglo II a.C., comenzaron a incorporar grandes frescos en sus casas. En un comienzo, sobre todo influenciado por el mundo etrusco y griego, pero enseguida se representaron cultos, generalmente a Baco, que recogen muebles y otros accesorios, ofrendas de sacrificios,…; escenas de juegos y competiciones, que darán lugar a la representación de luchas de gladiadores y escenas de circos; y relatos bélicos que será el origen de la pintura histórica y narrativa.

Desde mediados de este siglo hasta el I d.C. tendrá un periodo de esplendor la pintura mural. Gracias a Herculano, Pompeya y Stabies, la conocemos bien, debido a que fueron sepultadas con la erupción del Vesubio en el año 79. Las dos primeras ciudades se comenzaron a excavar en 1719, pero no fue hasta 1950 cuando se iniciaron las excavaciones en Stabies. También son importantes las pinturas halladas en Roma, pero tienen un peor estado de conservación, como los casos de la Casa de Livia y la Domus Aurea, además de las encontradas en el Norte de África e Hispania.

Los cuatro estilos murales: los IV Estilos Pompeyanos

August Mau, un investigador alemán, estudió y clasificó los frescos de Pompeya, cuya obra se publicó y se difundió universalmente, y desde entonces se ha aceptado la clasificación en 4 estilos:

Fresco decorativo del I Estilo o "estilo de incrustación" (Herculano, Casa Samnita). Fuente en: http://bit.ly/2gsHi0f
Fresco decorativo del I Estilo o “estilo de incrustación” (Herculano, Casa Samnita). Fuente en: http://bit.ly/2gsHi0f

I Estilo (estilo de incrustación). Consiste en imitar mármoles y otros materiales ricos, por medio de la pintura, con el objetivo de ganar una suntuosidad con un coste menor. Este estilo se mantiene desde el siglo II a.C. hasta el I a.C. y es derivado de las tradiciones helenísticas. Podemos encontrar dos tipos dentro de este estilo:

  1. El muro se divide en tres partes: en la parte inferior, un friso o rodapié inferior; una parte media, donde se simulan los mármoles; y una parte superior con friso y cornisa, también simulando materiales ricos
  2. Se divide en: un basamento que imita la piedra de granito; sobre él, 3 franjas simuladas de mármol, de distintos colores; y una parte superior formada por una cornisa volada en estuco, imitando materiales ricos también.

Los mejores ejemplos de este estilo son los que preceden de Herculano.

II Estilo (estilo arquitectónico). Consiste en imitar elementos arquitectónicos, por medio de la pintura, como columnas, barandeles, repisas,… dando una mayor sensación de profundidad y perspectiva. Tiene lugar durante el siglo I a.C., y está relacionado con el anterior estilo, puesto que en los elementos arquitectónicos simulados, se suelen imitar placas marmóreas. Puede presentar 3 modalidades:

  • La más sencilla, presenta altos zócalos, sobre los cuales presentan cornisas voladas y molduras, sobre las cuales se alzan columnas sobre pedestales. También pueden simularse ventanas y puertas cerradas.
El llamado "Fresco de la Puerta" de la villa de P. Fanio Sinistor, en Boscoreale, ejemplo del II Estilo, o "estilo arquitectónico" (Napoles, Museo Arqueológico Nacional). Fuente en: http://bit.ly/2hFktaG
El llamado “Fresco de la Puerta” de la villa de P. Fanio Sinistor, en Boscoreale, ejemplo del II Estilo, o “estilo arquitectónico” (Napoles, Museo Arqueológico Nacional). Fuente en: http://bit.ly/2hFktaG
  • Otra, más compleja, consiste en un basamento de mármol, sobre el cual se levantan columnas hasta el techo. Los espacios generados se rellenan de distintas formas arquitectónicas.
  • La modalidad más compleja, simula una serie de altas columnas sobre las cuales se abre unos arcos, a través de los cuales se observa el exterior, donde aparecen edificios.
Frescos del cubiculum de la villa de P. Fanio Sinistor, en Boscoreale (Nueva York, Metropolitan Museum of Art). Fuente en: http://bit.ly/2hFjkQf
Frescos del cubiculum de la villa de P. Fanio Sinistor, en Boscoreale (Nueva York, Metropolitan Museum of Art). Fuente en: http://bit.ly/2hFjkQf

Podemos encontrar ejemplos en villas y mansiones de Pompeya, como el caso de la Villa de Boscorede o en las Villas de los Misterios y del Laberinto.

 

Fresco decorativo del III Estilo (Nápoles, Museo Arquelógico Nacional; procedente de Pompeya). Fuente en: http://bit.ly/2hg3qz3
Fresco decorativo del III Estilo (Nápoles, Museo Arquelógico Nacional; procedente de Pompeya). Fuente en: http://bit.ly/2hg3qz3

III Estilo (estilo mixto u ornamental). Esta pintura mural mezcla la incrustación y los elementos arquitectónicos. Se aúnan los dos estilos anteriores, plasmando muy variados elementos ornamentales, como pudieron ser edificios fantásticos, elementos vegetales y animales, escenas mitológicas… con colores muy intensos. Este estilo se desarrollará en plena época del emperador Augusto.

Con el tiempo, las fantasías se fueron reduciendo. Aparecerán composiciones simétricas con series de paneles, cuyo panel central es más ancho que los laterales, presentando pinturas en el centro, que pueden abordar escenas mitológicas, caricaturas, paisajes e, incluso, copias de cuadros griegos. Los mejores ejemplos se encuentran en Pompeya, aunque también se han encontrado en Roma y Herculano (este último aparecen de manera más sobria).

Frescos decorativos del IV Estilo en el tablinum de la Casa de Lucrecio Fronto (Pompeya, in situ). Fuente en: http://bit.ly/2gRJdMH
Frescos decorativos del IV Estilo en el tablinum de la Casa de Lucrecio Fronto (Pompeya, in situ). Fuente en: http://bit.ly/2gRJdMH

IV Estilo (estilo ilusionista). En éste, aparecen elementos arquitectónicos, propios del II Estilo y una gran ornamentación, propia del III Estilo. A esto hay que sumarle una serie de fantasías irreales; una decoración cargada de flores, guirnaldas, cortinajes, telones, máscaras; además de escenas mitológicas e históricas, dandole un carácter de teatralidad. Se desarrolló entre mediados y finales del siglo I d.C. Podemos encontrar claros ejemplos en Pompeya y Herculano.

 

Los frescos megalográficos

Es un tipo de fresco especial que no lo podemos englobar en la anterior clasificación, y que se desarrolló durante todo el siglo I a.C., aunque no nos han llegado una gran cantidad. Vitrubio lo denominó como fresco megalográfico. Consiste en presentar personajes a tamaño natural componiendo escenas concretas, ya sea un rito religioso, una batalla, una escena anecdótica dentro de la vida de una familia… llegando a incorporar retratos. Pueden aparecer relacionados con el II Estilo, presentando elementos arquitectónicos, y con el IV Estilo, presentando una disposición teatral con ilusionismos propios de este estilo.

Los mejores ejemplos los encontramos en la villa de los Misterios y en la casa de Loreius Tiburtinus, en Pompeya.

Conjunto de los frescos megalográficso del triclinium (Pompeya, Villa de los Misterios). Fuente en: http://bit.ly/2gsIkJH
Conjunto de los frescos megalográficso del triclinium (Pompeya, Villa de los Misterios). Fuente en: http://bit.ly/2gsIkJH

Bibliografía:

Olaguer-Feliú, F. (1989): La Pintura y el Mosaico Romanos, editorial vicens-vives, Barcelona, págs. 6-19

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s